30 abril 2006

Tv Girls

Las chicas de la calle, las reales, no me llaman la atención. Um... son todas clónicas, visten igual, se expresan con la misma deficiencia... es muy, muy raro que me pueda gustar alguna. ¡Eh, no me tiréis piedras!, que las hay muy majas y no tan estultas, pero son la excepción o mejor dicho, las que (a mí me) molan van a lo suyo y no se dejan ver. Así ¿dónde encuentro a alguien que pueda atraerme un poco? Pues en la tele. Cada uno tendrá sus propios iconos de la sensualidad catódica, pero los míos son un poco raritos. Me gusta desde hace ya Almudena Ariza, que es una reportera y presentadora de TVE que siempre está metida en fregados (11-S, Afganistán, Irak, etc.). Se la ve así, tan frágil pero agresiva en su trabajo... Me acuerdo cuando daba el parte de guerra en Afganistán ataviada con el chador y rodeada de excitados muyahidines, o hace poco cubriendo lo del Tsunami y desaliñada...


Mi nuevo mito es una chica que se llama Virginia Díaz. Presentaba un programa de dibus (“La Hora Animada”) en Onda 6 –y otras teles locales de Vocento-. [...] Es muy pizpireta y natural, me encanta. Y no lo hacía mal, la verdad.


(Esto viene porque) hace un par de días la vi en carne y hueso. Era igual, y distinta... me la imaginaba más alta. El hecho es que me ha impresionado, ja, que fuerte. [...] No soy mitómano, de hecho en mi barrio viven cantidad de actores y artistas muy reconocidos, y aunque me cruce en la panadería con, que sé yo, Sánchez Dragó, Segura o Pedro Guerra, paso de ellos. Bueno, esta chica no es tan conocida, ni de lejos. Pero lo hacía muy bien. Imagino que me ha descolocado verla, al conformar parte de mi universo paralelo y no pensar en su salto al real en ningún momento. Se lo dije a Lorena que ni la vio pasar y ante la duda fuimos detrás de ella un poco, con el consiguiente cachondeo. A Lorena no le molesta, también le gusta la chica. No es guapa al uso, pero tiene un rostro muy peculiar, y claro resultaba inconfundible...

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02 abril 2006

El mundo en peligro

Hace unos días en mi infratrabajo me llamó un tipo de una empresa, muy preocupado. "Mira, tengo un problema", me dice. "Me están enviando unos correos muy importantes con archivos adjuntos a mi mail, pero no puedo descargarlos con Outlook, parece que se quedan bloqueados. Ya lo hemos probado desde varios ordenadores y haciendo varios envíos". Me pongo a revisar el tema en los servidores y así era, el tío tenía una masa ingente de correos que no bajaban. Me imaginaba que era algún tipo de información de empresa de mucho tamaño u algo así por la premura del tipo y demás. No sé, algo así como importante...


Pero después de probar un par de cosas sin resultado, le comenté al menda que lo mejor era eliminar la cuenta de correo, volverla a crear y que le reenviaran los mails. Suspiró con un mohín y aceptó no sin fastidio. Me entró la curiosidad, ¿qué coño tendrían aquellos mails? ¿espionaje industrial, planos? Así que eché un ojo (rozando la ilegalidad) a los asuntos antes de borrarlos: "Diez consejos para ser feliz"; "El ordenador rebelde", y otro con la cabecera de texto "Hola mi amor: te envío estos mails para que te eches unas risas y te acuerdes de mí".


Hoy, días después, no sé que hubiera sido del mundo si mi amigo el empresario no hubiera podido recibir aquellos correos. Cierto.

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